The bride gene


posted by Karen

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¿Podré convertir este blog en algo así como “Diario de una Boda”? Ja. No. Espero que no...espero no ser una novia neurótica, como las que muestran en ese programa de Home & Health y que dicen “en el día de nuestra boda, todas queremos ser princesas”. De partida, odio la palabra boda, es lo más siútico que existe. Y la idea de princesa que yo tengo, es Letizia de España.
Hoy me llamaron nuevamente para ofrecerme los servicios de organización para el matrimonio. Cuando una ejecutiva que trabaja en mi oficina supo que estaba de novia, amablemente se ofreció a hacerme el contacto con una empresa que organiza todo tipo de eventos. Le di las gracias, y le recalqué que todavía no habíamos fijado fecha para casarnos...por si alguien se lo pregunta... no, aún no hay fecha. El caso es que me llamaron al día siguiente y le dije lo mismo que le repetí hoy: cuando tenga el día definido, comenzaré a tomar las decisiones que haya que tomar.
He de confesar que la semana pasada me compré la revista De Novios... Obviamente, nunca la había comprado, ni siquiera ojeado y tenía curiosidad por leerla. He de confesar también que tengo ganas de ir a probarme vestidos y que, efectivamente, me di cuenta de que tengo el llamado bride gene, aunque no es un gen dominante.
Me imagino a mi mamá complicándose por detalles, estresándome porque las flores no me gustan o peleando con Chris por los precios...eso es justamente lo que no quiero que pase. Yo sé que a él le da lo mismo si hay fiesta o no. Además, nadie lo presiona con eso, preguntándole la fecha o si queremos tener guagua al tiro. Porque las preguntas no cesan con el anillo, como yo pensaba, se incrementan. Cuando decidamos la fecha del matrimonio, lo sabrán las personas que tengan que saberlo. Así de simple. Y seguramente, de ahí en adelante me picarán los dedos por escribir algo sobre de los preparativos. Si, al final de cuentas, igual tengo el bride gene.

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