Lunitis


posted by Karen

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No hay que confundir la lunitis con la dominguitis…la primera aparece muy temprano, cuando suena el despertador el lunes por la mañana y, por más vueltas que uno se de, hay que levantarse. Todo se hace más pesado. Preparar el desayuno, ducharse, buscar qué ponerse –previa vista del informe del tiempo matinal para saber si hará frío o calor-, y salir de la casa arrastrando los pies. El descanso del fin de semana, lo rico de dormir hasta tarde, se hace más evidente a esa hora del día.
La dominguitis, conocida también como “Síndrome de Domingo”, aparece tipo 6 de la tarde. En tiempos de colegio, se hacía evidente cuando terminaba el Jappening con Ja y uno escuchaba aquella inclemente cancioncita: “lo más importante, en la vida es”. Llega el atardecer y el mundo se viene encima. Se fue el fin de semana, mañana es lunes y hay que hacerse a la idea de trabajar otros cinco días. El viernes está muy lejos.
A medida que va pasando el año, ambos síndromes van potenciándose. Cada vez se hace más difícil quedarse dormido el domingo y levantarse el lunes.
Yo ya estoy en esa etapa, sacando cuentas para salir a vacaciones, viendo si es posible tomarse unos días. Con el calor, los fines de semana al menos se hacen más llevaderos. Se puede ir a la piscina, a la playa o a ir de picnic. Cualquier cosa que nos distraiga y nos haga olvidar que ya viene el lunes. Y la rutina comienza de nuevo.
Hoy es lunes…pero la lunitis ya comienza a irse de a poco. En la tarde, se disipa esa sensación de angustia y al llegar a la casa, la semana se ve menos difícil. Y se acerca el mejor síndrome de todos…por fin es viernes.

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