Maldito verano


posted by Karen

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La maldita primavera llegó con toda su alergia esta temporada. Con alergia y compras compulsivas. Siempre lo he dicho, cuando me pongo nerviosa o ando ansiosa, compro. Y qué mejor que la temporada primavera-verano para relajarse un poco.
El problema es que, al probarse la ropa, uno comienza a ver los estragos que deja el invierno…llámense kilos de más o blancura extrema. Hace unas semanas, quería que fuera verano. Ahora me da un poco de pánico. Para qué hablar después del cargo de conciencia dieciochero y todas las empanadas que comí en esos días. Me autocastigué sin postre hasta fin de mes, pero me acabo de comer una Negrita.
En el tema de la blancura, nada que hacer. No puedo tomar sol y soy tan blanca como Gasparin, el Fantasma Amistoso. Solarium? Ni hablar. Finjo que ya no me molesta, pero odio que a mediados de enero me digan “qué blanca estás”. Año tras año.
Este período de transición invierno-verano es bastante más cruel que su opuesto. Los chalecos gordos y las bufandas se cambian por poleras sin mangas y antihistamínicos. No hay más que hacerse a la idea y empezar a comer más ensaladas y tomar más agua. Hacer como las francesas que no engordan y al buen tiempo, buena cara.

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